La gastroenteritis es una inflamación del estómago e intestino que provoca síntomas como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y malestar general. Suele ser causada por infecciones víricas, bacterianas o parasitarias, aunque también puede desencadenarse por intolerancias alimentarias o el consumo de alimentos en mal estado. Durante el proceso de recuperación, una alimentación adecuada basada en una dieta de fácil digestión es fundamental para reponer nutrientes, evitar la deshidratación y facilitar la regeneración del sistema digestivo.
Hidratación
La hidratación es clave en el tratamiento de la gastroenteritis. La diarrea y los vómitos provocan una pérdida importante de líquidos y electrolitos, como sodio, potasio y cloro. Es esencial reponer estos nutrientes para prevenir la deshidratación, que puede agravarse rápidamente, especialmente en niños y personas mayores. Va a resultar importante beber una cantidad de líquido superior a la habitual, en torno a 2L-2,5L/d entre el propio agua que bebemos y lo que proporcionan los alimentos.
Se recomienda consumir:
- Zumos naturales diluidos, evitando aquellos con alto contenido en azúcares.
- Agua potable en pequeñas cantidades y de forma frecuente.
- Soluciones de rehidratación oral disponibles en farmacias.
- Solución rehidratante casera propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS): Agua (1L) + azúcar normal (27 g) + bicarbonato sódico (2,5 g)
- Caldos suaves, como el de pollo, pescado o verduras.
- Infusiones suaves como la manzanilla.
Qué comer con gastroenteritis
La falta de apetito es uno de los síntomas más comunes cuando aparece la gastroenteritis. La unión de esta con los vómitos y las diarreas va a llevar a que, a nivel nutricional, lo primero que debemos garantizar, es la hidratación y, por tanto, beber mucha agua a pequeños sorbos. A medida que van mejorando los síntomas, resulta importante introducir gradualmente los alimentos de fácil digestión, mencionados a continuación, valorando la tolerancia, controlando la sintomatología y acelerando así la recuperación. La clave está en optar por alimentos que aporten energía sin irritar ni forzar al sistema digestivo.
Además, una de las pautas más importantes, que muchas veces se desconoce, es repartir las comidas de manera que se comen pequeñas porciones, pero varias veces al día (entre 5 a 6 comidas), evitando alimentos copiosos que puedan empeorar los síntomas.

Alimentos recomendados para la gastroenteritis
Entre los alimentos que van a ayudar a calmar el sistema digestivo y reponer energía se encuentran:
- Caldos suaves de pollo, pescado o verduras y gelatinas sin azúcar
- Arroz blanco
- Pollo o pavo hervido o a la plancha (sin piel ni grasas)
- Pescado blanco hervido o al vapor
- Patata, zanahoria, calabaza o calabacín en puré o cocidas
- Pan blanco tostado o galletas sin azúcar
- En el caso de los lácteos se deben consumir pequeñas cantidades y aumentarlas en caso de tolerarse bien. Dentro de los lácteos se aconsejan los yogures naturales y el queso fresco. Estos alimentos contienen probióticos naturales que van a ayudar a recuperar la flora intestinal, sobre todo en caso de diarreas.
- Plátano maduro
- Manzana o pera cocida o en compota
Alimentos prohibidos para la gastroenteritis
Al igual que hemos compartido aquellos alimentos que van a facilitar la recuperación de la gastroenteritis, resulta aún más importante identificar los que pueden irritar el sistema digestivo y/o empeorar los síntomas, es decir, aquellos de difícil digestión, estimulantes e irritantes. Los alimentos a considerar son los siguientes:
- Alimentos o bebidas que aceleran el ritmo intestinal o favorezcan la malabsorción (café, té, chocolate, especias, alcohol, refrescos)
- Legumbres, verduras y frutas, sobre todo crudas, a excepción de las recomendadas en el apartado anterior. Evitar frutas laxantes como la papaya o la ciruela y verduras que producen gases como el brócoli o la coliflor.
- Panes y cereales integrales
- Frutos secos y semillas como la chía o la linaza
- Comidas ricas en azúcares, bollería, fritos y condimentos picantes
- Carnes grasas (cordero, cerdo, vísceras) y embutidos (chorizo, salchichón, etc.)
- Pescado azul (sardina, salmón, atún, etc.) y en conserva
- Leche entera, derivados lácteos grasos (cuajada, nata, etc.) o quesos grasos
- Grasas como mantequilla, manteca, tocino, aceitunas y aguacate. Se debe priorizar el aceite de oliva virgen extra en pequeñas cantidades.
Dieta blanda para la gastroenteritis
La dieta blanda es un tipo de alimentación que favorece la recuperación del sistema digestivo. Como se ha mencionado anteriormente, se basa en alimentos fáciles de digerir, con poca fibra y sin grasas o condimentos fuertes. Su objetivo es evitar irritaciones y ayudar a que el sistema digestivo vuelva a funcionar con normalidad.
La dieta blanda se caracteriza por incorporar alimentos astringentes y sin residuo, ya que ayudan a ralentizar el tránsito intestinal, reduciendo tanto el volumen como la frecuencia de las deposiciones. Estos alimentos son los mencionados anteriormente: el arroz, los pescados blancos y las carnes de pollo y pavo. Los alimentos deben ser cocinados a la plancha, hervidos, al papillote o al vapor, evitando frituras o salsas y es preferible consumirlos a una temperatura intermedia, ni muy fríos ni muy calientes. Asimismo, es recomendable no automedicarse y recurrir a los medicamentos antidiarreicos, a excepción de que el médico así lo recomiende. La diarrea actúa como un mecanismo de defensa del organismo, permitiendo eliminar una gran cantidad de virus y bacterias cuando su causa es microbiana.
Menú para recuperarte de una gastroenteritis
A continuación, te proponemos un menú de 3 días que puede ayudarte a recuperarte de una gastroenteritis:
Tipo de comida | Día 1 | Día 2 | Día 3 |
---|---|---|---|
Desayuno | Infusión de manzanilla Tostada de pan blanco con queso fresco | Infusión de manzanilla Tostada de pan blanco con huevo revuelto | Infusión de manzanilla Tostada de pan blanco con jamón de pavo |
Almuerzo | Compota de manzana con canela | Queso fresco y pechuga pavo | Batido de plátano y yogur natural |
Comida | Arroz blanco. Filetes de pavo a la plancha | Puré de patata merluza al vapor | Caldo de pollo o pescado y zanahoria Arroz blanco |
Merienda | Yogur natural | Plátano maduro | Compota de pera |
Cena | Puré de zanahoria Tortilla francesa | Pechuga de pollo a la plancha con zanahoria cocida | Puré de calabaza o calabacín y patata Lenguado a la plancha |
Recomendaciones nutricionales
Para concluir, destacar que, durante la recuperación de la gastroenteritis, es fundamental mantener una buena hidratación, seguir una dieta blanda basada en alimentos astringentes y de fácil digestión y evitar aquellos alimentos más irritantes. Come en pequeñas cantidades y frecuentes para facilitar la digestión y, poco a poco, reintroduce otros alimentos a medida que desaparezcan los síntomas. Es preferible esperar más días sin introducir alimentos en caso de que no mejore la sintomatología, que querer adelantarnos a nuestra recuperación.
Si los síntomas persisten o no sabes cómo adaptar tu alimentación, es recomendable acudir a un profesional de la salud. En Nutrium, contamos con un equipo de Dietistas-Nutricionistas especializadas en dietoterapia y tratamiento nutricional de enfermedades para ayudarte en tu recuperación. No dudes en contactarnos para solicitar una cita y obtener un plan personalizado adaptado a tus necesidades.